AK es una mano fácil por varios motivos:
1) Es fácil obtener una jugada ganadora
2) Es fácil retirarnos si no tenemos nada
3) Sale mucho más seguido que A [d] A [p] ó K [d] K [p]
Además se juega de manera simple:
Antes del flop trataremos de quedar con sólo 1 ó 2 oponentes, subiendo y resubiendo apuestas. Las subidas atraen manos como A [d] Q [t], ó A [c] J [p], ó K [d] Q [p].
Si hemos logrado el objetivo de quedarnos sólo con 1 ó 2 rivales, siempre apostaremos en el flop, aunque no tengamos nada, pues muchas veces nuestros rivales tirarán sus cartas ante nuestra apuesta. Si conseguimos A o K, tendremos las de ganar. Claro que este es un juego de azar, y bien es posible que alguno de nuestros oponentes obtenga dobles parejas con la última carta. A pesar de estas posibles contingencias, A [d] K [p] sigue siendo una mano fuerte.
¿En qué ocasiones debemos ser precavidos aún con esta mano?
1) En flops con 3 cartas del mismo palo, como A [p] 5 [p] 8 [p]. Conviene retirarse si vemos que nuestro oponente se entusiasma.
2) En flops como A [t] J [p] T [c], ó A [d] Q [t] J [c], ó K [d] Q [p] J [t]. ¡Atención! Nuestro rival puede tener pares dobles, trío o escalera. Debemos apostar, de todos modos, ya que si él tiene algo, nos lo hará saber, y si no tiene nada tirará sus cartas.
Resumiendo: AK es una mano fácil pero no vayamos con ella hasta el final sin haber obtenido por lo menos una pareja.